LESIONES MUSCULARES EN EL DEPORTISTA: ROTURAS DE FIBRAS

Introducción

Se estima que las lesiones musculares suponen entre el 20-30% de las lesiones totales en el ámbito deportivo, y es habitual que presenten recaídas (1).

Dentro de las lesiones musculares más comunes se encuentran las roturas fibrilares o también denominadas desgarros musculares.

Un desgarro muscular consiste en una rotura de las fibras que componen el músculo, bien por un traumatismo directo (golpe…) o indirecto (estiramiento excesivo,…). Esta rotura puede ser completa, parcial o una simple micro rotura que apenas presentará síntomas y suelen producirse habitualmente en la unión músculo-tendinosa donde la elasticidad del músculo es menor.

Figura 1. Grados de rotura fibrilar (Elaboración propia. ElikaEsport.)

¿Porqué ocurre una rotura fibrilar?

Las roturas de fibras son más comunes en disciplinas deportivas que requieren de gestos explosivos, rápidos, de contracciones violentas y de gran amplitud de musculaturas amplias, si bien pueden ocurrir en cualquier deporte.

El músculo es sometido a una elongación que no es capaz de soportar y consecuentemente se rompe.

Estas roturas suelen ser más comunes en la musculatura del miembro inferior que carece de gran flexibilidad como son el cuádriceps, los isquiotibiales,  los adductores, los gemelos y el sóleo, aunque también pueden observarse en musculatura del manguito rotador o en la musculatura paravertebral.

Si bien muchas veces una rotura de fibras puede ser consecuencia de un accidente fortuito como un resbalón o caída hay factores que pueden favorecer una rotura de fibras como:

  • Una musculatura acortada y rígida.
  • La fatiga.
  • No realizar un calentamiento adecuado.
  • No realizar una hidratación adecuada.
  • Factores ambientales como mucho frio (falta de irrigación muscular) o exceso de calor (deshidratación).
  • Realizar una progresión inadecuada del entrenamiento.
  • Gesto deportivo inadecuado (mala pisada, alteraciones de las extremidades…)
  • La edad (más común a partir de los 50 años)
  • Lesiones previas de la musculatura.

Como en todas las patologías la prevención juega un papel importante en este tipo de lesiones y controlar los posibles factores de riesgo nos ayudará a evitar males mayores.

¿Cuáles son los síntomas de una rotura fibrilar?

La sintomatología variara dependiendo del grado de lesión, siendo esta apenas apreciable en las pequeñas micro-roturas y más obvia en lesiones mayores.

  • Dolor en forma de pinchazo, agudo, punzante y localizado, que el paciente suele describir como una “pedrada” (típico de la musculatura de la pantorrilla).
  • El momento de lesión suele ser concreto, el deportista recuerda el momento exacto.
  • Hematoma de aparición a las 24-48 horas, si bien no se presenta siempre.
  • Depresión o hundimiento en los casos de desgarros grandes, llegando a ser una deformidad importante en caso de desgarro muscular completo.
  • Incapacidad funcional o dificultad para seguir con la actividad deportiva.
  • Dolor al estiramiento y a la contracción.

¿Cómo se trata?

Lo principal para realizar un tratamiento adecuado será hacer un diagnóstico correcto, descartando otras patologías musculares más leves.

A continuación se mencionan las pautas generales a seguir en base al grado de lesión, si bien el tratamiento siempre debe ser específico y personalizado para cada paciente.

La duración de cada fase dependerá del grado de lesión.

Fase aguda, destrucción

Primeras horas tras la lesión. Reacción inflamatoria.

Fase de reparación

Inicio de la cicatrización y de la regeneración de tejidos.

Fase remodelación

Remodelación de la cicatriz y recuperación de la función muscular.

 

 

·         Reposo

·         Hielo

·         Compresión

·         Elevación

 

·         Movilización activa precoz

·         Estiramientos suaves sin dolor

·         Masaje drenante

·         Vendaje funcional

 

 

·         Trabajo activo más intenso, ejercicios excéntricos…

·         Estiramientos

·         Masaje transverso profundo

·         Readaptación deportiva progresiva

¿Cuánto tardaré en curarme?

El tiempo de recuperación varía desde los 20 días hasta los 3 meses dependiendo del grado de la lesión, el tratamiento recibido y de las características propias del paciente como la capacidad de regeneración, el estado físico…Es importante tener paciencia y respetar los procesos de regeneración muscular, ya que una reincorporación demasiado temprana a la actividad deportiva puede provocar lesiones de repetición y recaídas.

¿Cómo se si es una rotura de fibras o un tirón/contractura?

Una contractura es una patología muscular leve, en la que la sensación de mejora y la recuperación puede percibirse en pocos días, no presentará hematomas y en caso de ser una fibra superficial podría palparse un bulto.

La molestia suele ser de inicio más progresivo (no tan aguda como en la rotura fibrilar) y suele permitir continuar con la actividad deportiva.

El estiramiento y la contracción excéntrica serán posibles con algo de dolor, incluso pueden provocar alivio, al contrario que en una rotura de fibras aguda.

¿Qué tengo que hacer si sufro una rotura de fibras durante la actividad deportiva??

Si notas un pinchazo durante la realización de ejercicio y crees que puede tratarse de una rotura de fibras lo indicado es parar, ducharse y relajarse. Es conveniente aplicar frio, y realizar un reposo relativo, observar la evolución en las siguientes 24-48 horas y acudir a tu fisioterapeuta de confianza para que pueda  realizar un buen diagnóstico e iniciar el tratamiento indicado.

Figura 2. Rotura fibrilar. Resumen (Elaboración propia. ElikaEsport)

Referencias

1) Moreno C, Rodriguez V, Seco J. Epidemiología de las lesiones deportivas. Fisioterapia. 2008; 30 (1): 40-48.

2) Pedret C, Balius R. Lesiones musculares en el deporte. Actualización de un articulo del DR. Cabot en apuntes de Medicina Deportiva en 1965. Apuntes de Medicina del Deporte. 2015; 50 (187): 111-120.

3) Jiménez JM. Lesiones musculares en el deporte. RICYDE Revista Internacional de Ciencias del Deporte. 2006; 2(3): 55-67.